Noción, antecedentes y propósito del Código de Ética

  • 1. La Asociación de Peritos Judiciales ha considerado que es esencial instaurar un Código Deontológico para los profesionales que la componen.
  • 2.Un Código de Ética constituye una exposición que abarque los valores y principios que guían la labor y función pública que debe ejercer el Perito Judicial de los Tribunales en ejercicio del cargo conferido de oficio en auxilio de la justicia. La independencia, las facultades y las responsabilidades del Perito Judicial en el ámbito privado y público que requieren unas exigencias éticas a la Asociación y a los profesionales que la componen y que son requeridos por los tribunales para intervenir como Perito Judicial de oficio. El código deontológico de los Peritos Judiciales que actúen en los diferentes órganos judiciales y tribunales de España, teniendo en cuenta tanto las exigencias éticas de la función pública en general como las exigencias específicas del Perito en particular, incluidas las obligaciones profesionales de éste.
  • 3. La conducta del Perito Judicial debe ser irreprochable en todos los momentos y todas las circunstancias. Cualquier deficiencia en su conducta profesional o cualquier conducta inadecuada en su vida personal perjudican la imagen e integridad de la figura del “Perito Judicial”, a la organización que representa, la calidad y la validez de su labor en el ámbito Jurídico, y puede plantear dudas acerca de la fiabilidad, la competencia e idoneidad profesional tanto del perito profesional como el de la propia organización que lo alberga. La adopción y la aplicación de un código de ética para la función del Perito Judicial en el sector público, como los distintos órganos pertenecientes a la Administración de Justicia y otros organismos oficiales y privados que promuevan la confianza e independencia del Perito Judicial en su actividad profesional.
  • 4. Tiene una importancia fundamental que la Asociación Independiente de Peritos Judiciales y sus miembros susciten credibilidad y confianza. Garantizar la idoneidad del Perito Judicial mediante la adopción y la aplicación de las exigencias éticas de las nociones encarnadas en los siguientes conceptos claves; integridad, independencia, objetividad, confidencialidad y competencia profesional.

  • 5 El poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial y la ciudadanía en general tienen derecho a esperar que la conducta y la actuación del Perito Judicial sean irreprochables, no susciten sospechas y sean dignos de respeto y confianza. .
  • 6. El Perito Judicial debe conducirse de un modo que promueva la cooperación y las buenas relaciones entre los demás peritos y dentro de su profesión. El apoyo de la profesión por parte de sus miembros y su cooperación recíproca constituyen elementos esenciales de la profesionalidad. La confianza y el respeto público que suscita el Perito Judicial es consecuencia, básicamente, de la suma de logros de todos los Peritos Judiciales, anteriores y actuales. Por consiguiente, tanto a los peritos como a la ciudadanía en general les interesa que el Perito Judicial trate a sus colegas de una forma justa y equilibrada.
  • 7. El poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial y el público en general y las demás entidades en general deberán tener una plena garantía de la justicia y la imparcialidad de toda la labor del Perito Judicial. Por consiguiente, es esencial que exista un Código de Ética nacional o un reglamento semejante que rija y regule la prestación de sus servicios como auxiliar de la justicia.
  • 8. En todos los sectores de la sociedad existe la necesidad de credibilidad. Por consiguiente, resulta esencial que el Perito Judicial que es llamado a intervenir como “un tercero” experto en una materia y en un procedimiento dado, sus informes y dictámenes sean considerados de la máxima precisión y fiabilidad.
  • 9. Toda la labor realizada por los profesionales que desempeñan el cargo conferido de oficio como Perito Judicial de los tribunales debe contrastarse mediante la inspección realizada por el Consejo del Poder Judicial, Ministerio de Justicia, Tribunales Superiores de Justicia y/o Administración de Justicia, mediante una evaluación pública acerca de su corrección, y examen comparativo con un Código de Ética nacional acorde a la función específica que deben desarrollar.
  • 10. La integridad constituye el valor central de un Código de Ética. El Perito Judicial de los tribunales está obligado a cumplir normas elevadas de conducta (p. ej. honradez, imparcialidad, objetividad) durante su trabajo y en sus relaciones con el personal de las distintas administraciones de justicia. Para preservar la confianza tanto del tribunal como el de la sociedad en general, la conducta del Perito Judicial debe ser irreprochables y estar por encima de toda sospecha o duda.
  • 11. La integridad puede medirse en función de lo que es correcto y justo. La integridad exige que el Perito Judicial de los tribunales se ajuste tanto a la forma como al espíritu de las normas de su profesión y de ética. La integridad también exige que el Perito Judicial se ajuste a los principios de objetividad, imparcialidad e independencia, mantenga normas irreprochables de conducta profesional, tomen decisiones acordes con el cargo para el que han sido requeridos, y apliquen un criterio de honradez absoluta en la realización de su labor.
  • 12. Para el Perito Judicial de lo tribunales es indispensable la independencia e imparcialidad en su actuación con respecto a las partes intervinientes de un proceso judicial y otros grupos de intereses externos. Esto implica que el Perito Judicial no la disminuya por ningún concepto, para la consecución del objetivo de la pericia en que tenga que emitir su dictamen pericial.
  • 13. El Perito Judicial no sólo debe esforzarse por ser independiente de las entidades que han solicitado al tribunal su intervención y de otros grupos interesados, sino que también deben ser objetivos al tratar las cuestiones de los temas sometidos a revisión.
  • 14.Es esencial que el Peritos Judicial no sólo sea independientes e imparcial de hecho, sino que también lo parezca.
  • 15. En todas las cuestiones relacionadas con la labor de la Pericia Judicial, la independencia del Perito Judicial no debe verse afectada por intereses personales o externos. Por ejemplo, la independencia podría verse afectada por las presiones o los influjos externos sobre los Peritos pertenecientes a algún colegio o asociación profesional; por los prejuicios de éstos peritos acerca de las personas, las entidades en donde deben actuar, los proyectos o los programas; por haber trabajado recientemente en la entidad solicitante; o por relaciones personales, corporativas o financieras que provoquen conflictos de lealtades o de intereses. El Perito Judicial de los tribunales está obligado a no intervenir en ningún asunto en el cual tengan algún interés personal, ya sea directo o indirecto o de cualquier otra índole.
  • 16. Se requiere objetividad e imparcialidad en toda la labor efectuada por el Perito Judicial de los tribunales, y en especial en sus dictámenes, que deberán ser exactos y objetivos. Las conclusiones de los dictámenes e informes, por consiguiente, deben basarse exclusivamente en las pruebas obtenidas científicamente, técnicamente o empíricamente y unificadas de acuerdo a los principios de su leal saber y entender con las normas y aplicación de su ciencia, arte o profesión.
  • 17. El Perito Judicial de los tribunales deberá utilizar la información aportada y obrante en autos. Esta información deberá tenerse en cuenta de modo imparcial en los dictámenes expresados por el Perito Judicial que también deberá recoger información acerca de los enfoques de la parte solicitante y otros intervinientes. Sin embargo, estos enfoques no deberán condicionar ni influir en las conclusiones propias del Perito Judicial.
  • 18. Es importante mantener la neutralidad política (Jueces, magistrados, fiscales, abogados, actora, demandada, denunciante, denunciado, etc) tanto la real como la percibida por el propio perito judicial. Por lo tanto, es importante que el Perito Judicial conserve su independencia con respecto a las posibles influencias jerárquicas o políticas para desempeñar con total imparcialidad sus responsabilidades en su actuación profesional. Esto es relevante para el Perito Judicial que trabaja en estrecho contacto con los distintos órganos judiciales, y demás órganos de la Administración facultados por la ley para tomar en consideración los informes del Perito Judicial de los tribunales.
  • 19. También es importante destacar que, cuando un Perito Judicial se dedica, o estudia la posibilidad de dedicarse, a actividades políticas, cargos corporativos, colegiales, etc., tengan en cuenta la forma en que tal dedicación podría afectar y/o parecer que afecta su capacidad para desempeñar con total imparcialidad y objetividad sus obligaciones profesionales. Tienen que ser conscientes de que tales actividades pueden provocar conflictos o intereses personales y/o profesionales.
  • 20. Cuando el Perito Judicial se dedica a asesorar o a prestar servicios en el ámbito privado como; compañías de seguros, reaseguros, entidades crediticias, financieras, etc. distintos al de una entidad pública, hay que procurar que estos servicios no lleven a un conflicto de intereses directos o indirectos, amistad o enemistad manifiesta o relación contractual. En particular, el Perito Judicial debe garantizar que dichos servicios o asesoramiento no incurran en ningún tipo de responsabilidades o facultades de gestión, que pongan en duda el desempeño de sus funciones en un cargo público (Ejemplo; Tachas, recusación, aceptación y juramento de cargo o nombramiento según art. 24.2 C.P.).
  • 21. El Perito Judicial deberá proteger en todo momento su independencia y evitar cualquier posible conflicto de intereses rechazando regalos o gratificaciones que puedan interpretarse como intentos de influir sobre la independencia y la integridad de su actuación.
  • 22. El Perito Judicial debe evitar en lo posible toda clase de relaciones con las partes implicadas y del personal del tribunal requiriente y otras personas intervinientes que puedan influir, comprometer o amenazar la capacidad del Perito Judicial para actuar con total independencia, imparcialidad y objetividad en el desempeño de sus funciones.
  • 23. El Perito Judicial del Tribunal en ejercicio de la función conferida y en consecución del objeto y alcance de la pericia encomendada, no deberá bajo ningún concepto facilitar a ninguna de las partes o sus representantes legales ningún tipo de información que pueda revelar o anticipar el resultado final de su dictamen, sin previo conocimiento y consentimiento del órgano instructor.

 

  • 24. El Perito Judicial no deberá utilizar su cargo o designación oficial con propósitos privados y deberán evitar relaciones que impliquen un riesgo de corrupción o que puedan suscitar dudas acerca de su objetividad e independencia.
  • 25. El Perito Judicial no deberá utilizar ningún tipo de información privilegiada ni de ninguna otra índole recibida en el desempeño de sus funciones como medio de obtener beneficios personales para él o para otras personas. Tampoco deberán divulgar informaciones que otorguen ventajas injustas o injustificadas a otras personas.
  • 26. La información obtenida por el Perito Judicial en el transcurso de las diligencias de estudio, análisis, inspecciones, etc. dentro del proceso de la pericia que este llevando a cabo no deberá revelarse a terceros, ni oralmente ni por escrito, hasta el momento de la entrega al tribunal de su dictamen y posterior ratificación a presencia judicial o en la vista del juicio oral.

  • 27.Los Peritos Judiciales tienen la obligación de actuar en todo momento de manera profesional y de aplicar elevados niveles profesionales en la realización de su trabajo con objeto de desempeñar sus funciones y responsabilidades de manera competente, con imparcialidad y objetividad.
  • 28. El Perito Judicial no debe aceptar ningún encargo en el que no pueda llevar a cabo su trabajo por no ser de su competencia o no poseer los conocimientos necesarios para su correcta actuación.
  • 29.El Perito Judicial de los Tribunales debe conocer y cumplir las normas legales que garanticen, los procedimientos y las prácticas aplicables a la especialidad en la que interviene. De igual modo, debe entender adecuadamente los principios y normas constitucionales, legales e institucionales que rigen el desempeño y actuación del Perito Judicial de los Tribunales.

  • 30. El Perito Judicial debe ejercer el cargo conferido por el Tribunal con la profesionalidad debida en la realización y supervisión del objeto de la Pericia encomendada dentro del ámbito de su especialidad y en la posterior elaboración de sus dictámenes periciales correspondientes.
  • 31. El Perito Judicial nombrado por el Tribunal debe emplear métodos y prácticas de la máxima calidad y fiabilidad posible en su actuación de acuerdo a la “Lex Arti”. En la realización de la Pericia y la emisión del “Dictamen Pericial Judicial”.
  • 32. El Perito Judicial tiene la obligación de actualizar contantemente para mejorar las capacidades requeridas para el mejor desempeño de sus responsabilidades profesionales adquiridas al aceptar el cargo conferido por el Tribunal.
  • El Presente Código Deontológico ha sido aprobado unánimemente por todos los miembros promotores de la Asociación independiente de Peritos Judiciales en la reunión constituyente celebrada el día 12 de Marzo de 2.007.


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